Los tratamientos
Tenemos evidencia que la psicoterapia es el tratamiento de elección de los trastornos de la personalidad (41-43). Pero a su vez sabemos que no hay un solo tratamiento eficaz y que la investigación en abordajes terapéuticos de los trastornos de la personalidad está en su infancia (42). La complejidad de esta patología exige una perspectiva integradora que conlleva una auténtica visión biopsicosocial para su comprensión y abordaje del tra-tamiento (44). Este, no puede ser de otra forma que un tratamiento multicomponente (45), en el que distintos tipos de abordaje: psicoterapia y medicación, aplicados en dife-rentes settings –hospitalario, hospital de día, ambulatorio-, con diferentes formatos -individual, grupal, pareja, familiar-, y distintas orientaciones –psicodinámica-, cognitivo conductual, integradora- permitan el diseño de intervenciones secuenciales e integradas que aborden la complejidad clínica de los trastornos de personalidad (46). Iré descri-biendo todo lo anterior ordenadamente y con los datos empíricos disponibles hasta la actualidad.
Antes de continuar con más aspectos del tratamiento de los trastornos de personalidad, quiero señalar una situación clínica harto frecuente y que denomino el refuerzo negativo bidireccional, que gravita sobre los resultados terapéuticos y que afecta tanto al paciente como al terapeuta.
Antes de continuar con más aspectos del tratamiento de los trastornos de personalidad, quiero señalar una situación clínica harto frecuente y que denomino el refuerzo negativo bidireccional, que gravita sobre los resultados terapéuticos y que afecta tanto al paciente como al terapeuta.
