Los modelos integradores
Los modelos integradores en psicoterapia:
El modelo Bio-psicosocial descrito hace años, nos sirve como marco teórico de referencia desde el cual poder comprender el complejo entramado de factores bio-psicosociales que están implicados como predisponentes, precipitantes y mantenedores de las enfermedades mentales, pudiendo así articular la compleja realidad clínica desde una perspectiva de multicausalidad. A estas alturas, en nuestra práctica clínica cotidiana es obligado prestar atención a esta multiplicidad de factores que, de manera simultánea y/o secuencial, se encuentran presentes en un trastorno mental concreto. Este planteamiento conlleva poner en práctica estrategias de tratamiento integrado que intervengan en cada uno de los subsistemas implicados.
Esta misma actitud, de búsqueda de nuevos niveles explicativos y de intervención, es la que nos hace a muchos psicoterapeutas plantearnos y acercarnos a la psicoterapia de otra forma según la cual, con una visión integradora, pretendemos mirar más allá de los confines de una escuela simple y singular con la intención de ver qué es lo que podemos aprender y utilizar de otras escuelas. La integración en psicoterapia implica la síntesis de “los mejores y mas brillantes” conceptos y métodos en nuevas teorías y modelos prácticos de tratamiento. La evidencia empírica de efectividad, el respaldo académico y la congruencia con lo socialmente reconocido como valido, son los criterios de validación de los nuevos conceptos psicoterapéuticos, esto es lo que nos permite no caer en el sincretismo y la anarquía teórico/técnica.
Estos modelos de intervención integrada son lo que hoy denominamos modelos integradores de psicoterapia, cuya implantación a nivel internacional (y poco a poco a nivel Nacional) resulta progresivamente creciente. La aproximación y diálogo entre diferentes escuelas psicoterapéuticas está convirtiéndose en un hecho real en nuestra práctica asistencial, de tal forma que como recogen los últimos trabajos publicados sobre el tema, en torno al 50% de los psicoterapeutas se reconocen así mismos como integradores y/o eclécticos.
Las intervenciones multinivel bio-psico-sociales, están dentro de los modelos de intervención integrada intersistema (longitudinal); es decir, intervenciones dirigidas a la modificación de factores biológicos, psicológicos y sociales que pretenden favorecer la recuperación y la evolución adecuada del trastorno. Un paso mas allá de esta práctica clínica integradora biopsicosocial y de esta estrategia de intervención integrada intersistema (longitudinal), se encuentran los modelos de intervención integrada intrasistema (transversales, dentro del subsistema psicológico), y me refiero concretamente a las intervenciones psicoterapéuticas integradas que toman en consideración elementos teóricos procedentes de diferentes escuelas psicoterapéuticas, que se marcan objetivos terapéuticos que pudieran ser suscritos por otros modelos de psicoterapia clásicamente antagónicos y cuyas estrategias intervención van a utilizar técnicas procedentes de diferentes abordajes psicoterapéuticos. Solo una concepción de circularidad causal, y de complementariedad entre los factores implicados, permite el diseño de intervenciones integradas en un nivel de integración intrasistema (transversal). Solo desde aquí podremos trascender la escisión entre los tres componentes básicos del comportamiento (en el subsistema psicológico), cognición, afecto y conducta, para así podernos acercar a una comprensión más global de los mecanismos íntimos de funcionamiento del sujeto. Modelos de intervención psicoterapéutica integrados hay varios, uno especifico de tipo cognitivo-analítico que es utilizado como soporte teórico técnico en nuestra organización, aunque se utilicen otros tipos de intervenciones.
Dentro del movimiento de Psicoterapia Integradora y/o Ecléctica, hay también notables diferencias, no es un enfoque homogéneo, sino que dentro de él hay distintas orientaciones. Actualmente hay tres direcciones fundamentales de investigación dentro de este aérea:
El interés por los factores operantes que fuesen comunes a todas las psicoterapias, surge a raíz de los estudios comparativos entre distintos modelos psicoterapéuticos, encontrándose que apenas hay diferencias entre unos y otros modelos de psicoterapia en lo referente a la efectividad terapéutica. Aunque estudios posteriores han venido a introducir matizaciones en esta afirmación, en su momento, el planteamiento de la igualdad en la efectividad clínica promovió que se desarrollase este aérea de investigación, la de los factores comunes en Psicoterapia. La psicoterapia ecléctica es ateorética, pragmática y empírica, componiéndose de una colección de técnicas divergentes. En efecto, a la psicoterapia ecléctica se llega de la colección y puesta en común de técnicas específicas que han demostrado ser efectivas en la práctica terapéutica. Integración refleja “el compromiso con una creación conceptual y/o teórica que va mas allá de la mezcla coherente de métodos y técnicas”. De esta forma, la integración descansa sobre la búsqueda de aquellos factores comunes que están presentes en otras terapias, intentando identificar constructos de mayor nivel de abstracción que puedan explicar los mecanismos de cambio más allá de cualquier modelo simple.
Procedencia: extracto de:
Mirapeix, C. 1997, "De la multicausalidad Biopsicosocial a una concepcion integradora de la psicoterapia.", Editorial en: Arch de Neurobiologia; vol 60 (1):1-3.
Mirapeix, C. 2007, "El tratamiento psicoterapéutico.," en Psiquiatría en Atención Primaria, J. Vazquez-Barquero, ed., Grupo Aula Medica.
El modelo Bio-psicosocial descrito hace años, nos sirve como marco teórico de referencia desde el cual poder comprender el complejo entramado de factores bio-psicosociales que están implicados como predisponentes, precipitantes y mantenedores de las enfermedades mentales, pudiendo así articular la compleja realidad clínica desde una perspectiva de multicausalidad. A estas alturas, en nuestra práctica clínica cotidiana es obligado prestar atención a esta multiplicidad de factores que, de manera simultánea y/o secuencial, se encuentran presentes en un trastorno mental concreto. Este planteamiento conlleva poner en práctica estrategias de tratamiento integrado que intervengan en cada uno de los subsistemas implicados.
Esta misma actitud, de búsqueda de nuevos niveles explicativos y de intervención, es la que nos hace a muchos psicoterapeutas plantearnos y acercarnos a la psicoterapia de otra forma según la cual, con una visión integradora, pretendemos mirar más allá de los confines de una escuela simple y singular con la intención de ver qué es lo que podemos aprender y utilizar de otras escuelas. La integración en psicoterapia implica la síntesis de “los mejores y mas brillantes” conceptos y métodos en nuevas teorías y modelos prácticos de tratamiento. La evidencia empírica de efectividad, el respaldo académico y la congruencia con lo socialmente reconocido como valido, son los criterios de validación de los nuevos conceptos psicoterapéuticos, esto es lo que nos permite no caer en el sincretismo y la anarquía teórico/técnica.
Estos modelos de intervención integrada son lo que hoy denominamos modelos integradores de psicoterapia, cuya implantación a nivel internacional (y poco a poco a nivel Nacional) resulta progresivamente creciente. La aproximación y diálogo entre diferentes escuelas psicoterapéuticas está convirtiéndose en un hecho real en nuestra práctica asistencial, de tal forma que como recogen los últimos trabajos publicados sobre el tema, en torno al 50% de los psicoterapeutas se reconocen así mismos como integradores y/o eclécticos.
Las intervenciones multinivel bio-psico-sociales, están dentro de los modelos de intervención integrada intersistema (longitudinal); es decir, intervenciones dirigidas a la modificación de factores biológicos, psicológicos y sociales que pretenden favorecer la recuperación y la evolución adecuada del trastorno. Un paso mas allá de esta práctica clínica integradora biopsicosocial y de esta estrategia de intervención integrada intersistema (longitudinal), se encuentran los modelos de intervención integrada intrasistema (transversales, dentro del subsistema psicológico), y me refiero concretamente a las intervenciones psicoterapéuticas integradas que toman en consideración elementos teóricos procedentes de diferentes escuelas psicoterapéuticas, que se marcan objetivos terapéuticos que pudieran ser suscritos por otros modelos de psicoterapia clásicamente antagónicos y cuyas estrategias intervención van a utilizar técnicas procedentes de diferentes abordajes psicoterapéuticos. Solo una concepción de circularidad causal, y de complementariedad entre los factores implicados, permite el diseño de intervenciones integradas en un nivel de integración intrasistema (transversal). Solo desde aquí podremos trascender la escisión entre los tres componentes básicos del comportamiento (en el subsistema psicológico), cognición, afecto y conducta, para así podernos acercar a una comprensión más global de los mecanismos íntimos de funcionamiento del sujeto. Modelos de intervención psicoterapéutica integrados hay varios, uno especifico de tipo cognitivo-analítico que es utilizado como soporte teórico técnico en nuestra organización, aunque se utilicen otros tipos de intervenciones.
Dentro del movimiento de Psicoterapia Integradora y/o Ecléctica, hay también notables diferencias, no es un enfoque homogéneo, sino que dentro de él hay distintas orientaciones. Actualmente hay tres direcciones fundamentales de investigación dentro de este aérea:
- Factores comunes a todas las Psicoterapias.
- Eclecticismo Técnico.
- Integración Teórica.
El interés por los factores operantes que fuesen comunes a todas las psicoterapias, surge a raíz de los estudios comparativos entre distintos modelos psicoterapéuticos, encontrándose que apenas hay diferencias entre unos y otros modelos de psicoterapia en lo referente a la efectividad terapéutica. Aunque estudios posteriores han venido a introducir matizaciones en esta afirmación, en su momento, el planteamiento de la igualdad en la efectividad clínica promovió que se desarrollase este aérea de investigación, la de los factores comunes en Psicoterapia. La psicoterapia ecléctica es ateorética, pragmática y empírica, componiéndose de una colección de técnicas divergentes. En efecto, a la psicoterapia ecléctica se llega de la colección y puesta en común de técnicas específicas que han demostrado ser efectivas en la práctica terapéutica. Integración refleja “el compromiso con una creación conceptual y/o teórica que va mas allá de la mezcla coherente de métodos y técnicas”. De esta forma, la integración descansa sobre la búsqueda de aquellos factores comunes que están presentes en otras terapias, intentando identificar constructos de mayor nivel de abstracción que puedan explicar los mecanismos de cambio más allá de cualquier modelo simple.
Procedencia: extracto de:
Mirapeix, C. 1997, "De la multicausalidad Biopsicosocial a una concepcion integradora de la psicoterapia.", Editorial en: Arch de Neurobiologia; vol 60 (1):1-3.
Mirapeix, C. 2007, "El tratamiento psicoterapéutico.," en Psiquiatría en Atención Primaria, J. Vazquez-Barquero, ed., Grupo Aula Medica.
